Economía


7
jun 12

ING dice que los españoles pagarí­an 130 euros por ver ganar a ‘La Roja’ en la Eurocopa

España, favorita para la Eurocopa, según las quinielas

Sin crisis que valga… ING ha publicado un estudio según el cual los españoles pagarí­an 130 euros por ver ganar a La Roja en la Eurocopa de fútbol. El informe, ‘Actitudes futbolí­sticas en 16 paí­ses europeos’, cuantifica en 98 euros lo que los europeos pagarí­an de media. Pero es que los irlandeses, paí­s rescatado, pagarí­an hasta 295 euros. Los griegos, 187 euros de media; y los italianos, 167 euros. El paralelismo con la crisis desde el punto de vista sociológico da para mucho, se ve. Los británicos, caso aparte, también se lo toman en serio y pagarí­an de media, según ING, 207 euros por cabeza. Y el caso es que pagarí­amos… aunque nos vean favoritos. La encuesta asegura que el 32% de los europeos ve a España campeona, seguida por Alemania, con un 20%. Si se pregunta en cada paí­s, del 32% que ve a España ganadora a nivel europeo se pasa al 90% si los encuestados son españoles. En Alemania el porcentaje sube del 20% al 60% cuando los encuestados son germanos.

ING fuerza y plantea si también renunciarí­as a vacaciones por ver ganar a tu equipo. Aquí­ la clasificación la encabezan los ucranianos, que entregarí­an diez de sus dí­as libres. Les siguen los rusos (ocho dí­as) y los polacos (siete). Los españoles darí­amos dos de nuestros dí­as de vacaciones a cambio de ganar la Eurocopa, según ING; en el puesto 11º de este particular ránking. En la posición 16º, Holanda: allí­, lo más, darí­an media jornada. En fin, un estudio goloso y entretenido. Y por un dí­a, sin el tema de la deuda y la prima de riesgo.

Dice ING que a siete de cada diez europeos les gusta el fútbol, y en grado máximo a un 26%, que se declara “un gran fan”. Por paí­ses, los más apasionados por el fútbol son Portugal (42%), Italia (34%) y España (30%).


18
feb 10

El crecimiento económico español: negro sobre blanco

Para los que afirman que Alemania ya está creciendo… y que recalcan que España no lo hace todavía (que no consta, vaya). Y machacan, más aún, con que lo nuestro es algo que no tiene parangón. Para los que ya de paso tiran del manido: “¡Es la economía, idiota!” (sí, la frase que paradójicamente espetó Bill Clinton al que fuera presidente americano, George H. W. Bush – ‘Bush padre’).

Pues bien. Para los que gustan de criticar con energía renovada por el lado del crecimiento económico, que miren por favor estos números. ¡Cómo obviarlos! Estos son los datos de Producto Interior Bruto (definición de PIB) de algunos países de nuestro entorno y los nuestros, con perspectiva desde el año 2006, estimaciones hasta 2011 y el acumulado que resulta.

Y ahora, que repitan, a la luz de los números, que España es ‘tan única’.

Sin duda, la situación de la economía española es complicada. Lo es en buena medida porque el Gobierno sigue encorsetado y lento, con medidas que anteponen el impacto mediático a la utilidad social. Y lo será más si los dos principales partidos políticos se empeñan en ser un lastre para la sociedad, incapaces de llegar a un pacto de Estado en temas de vital importancia.

Y se constata la crisis, por encima de todo, con las cifras de desempleo, con una tasa de paro especialmente preocupante (basta ver la última encuesta de población activa); por no hablar del repunte del consumo, insuficiente.

Pero por favor, a los que argumentan con las cifras de PIB… ¡el contexto! Pongamos negro sobre blanco. Tampoco cuesta tanto.


16
feb 10

Dicen que dicen ¿Y qué dice Deutsche? Que España no necesita ser rescatada

Esperando para comer me he retrotraído a la infancia, al juego del teléfono roto. Todos en fila y pasándose el mensaje al oído… un mensaje que, mal entendido, iba modificándose hasta otro totalmente distinto al original. Hoy es la economía… y ‘las españas’ que algunos se empeñan en contarnos. Y la traducción en ciertos medios de lo que dicen los expertos. Es ‘la otra crisis’.

¿Y qué ha sido ahora? Pues resulta que Thomas Mayer, economista jefe de Deutsche Bank ha destacado (categórico, por cierto) que “España juega en una división diferente a la de Grecia o Portugal”. Y ha añadido que nuestro país “saldrá solo del hoyo en el que está“. Contundente, vaya.

Para Deutsche, quedan claros tres puntos. 1) Hay crisis (y es dura, calificada como ‘hoyo’). Sin embargo, 2) no somos Grecia o Portugal. Y 3) saldremos del hoyo, no hará falta rescate como el que se plantea con los helenos.

Dicho lo cual (y aquí viene la gran perla), el sin par Thomas ha venido a hacer un símil para explicar la importancia de España en el sentido de que un colapso de nuestro país sí que arrastraría a las principales locomotoras europeas… para afirmar que Alemania bien podría “ponerse de rodillas y ayudar a España”.

Ni que decir tiene que al medio alemán donde Thomas Mayer se explaya le ha faltado tiempo para sacar punta a tan jugosa expresión. Y ni que decir tiene que a algún medio en España le ha faltado tiempo para asomar que estamos en un hoyo, no así para leer las declaraciones y contextualizarlas. De ahí este post. Por encima de expresiones más o menos afortunadas, Deutsche Bank dice tenerlo claro: España no necesita ser rescatada.


10
feb 10

Y ahora que si la calificación de ‘las españas’… ¿Dónde está Afflelou cuando se le necesita? Contemos bien la crisis

Es curioso lo que uno lee y ve. Son muchos los que opinan ahora sobre calificación crediticia. Y los hay que dicen saber que España y sus regiones son un verdadero desastre. Y digo que es curioso porque los números, que alertan, que avisan, que arrojan empeoramiento… no coinciden con el fiasco que algunos apuntan.

Parece que hay consenso en que el Gobierno ha estado poco ágil, confiado, mirando hacia afuera. También en que su política de comunicación es claramente mejorable. Pero creo, más aún, que el uso inadecuado del lenguaje, sin ver los matices, es especialmente dañino estos días.

Lo último que escucho tiene que ver con el análisis de la confianza, el cómo nos ven desde fuera. La nota que nos ponen las agencias de calificación crediticia. ¡Oiga! Todos somos humanos. Y nos equivocamos. Vale. Pero obviar datos relevantes de forma sistemática… Una cosa es que las agencias como Standard&Poor’s (S&P) puedan poner en revisión su perspectiva o alerten de empeoramiento en determinadas regiones y ciudades de España, y otra muy distinta es que estemos a niveles de “hundidos”, cuando estamos muy por encima de países del entorno como Portugal o Italia (no es un consuelo pero que no digan que están mejor). Insisto: Hablo de la realidad de las notas que nos ponen hoy, que son todas buenas con la excepción de la ciudad de Málaga (se queda en “positiva”; ver tabla).

En esta ilustración asomo una comparación España vs. Francia con datos de S&P actualizados a febrero. Para entendernos, la calificación va al más puro estilo anglosajón (letras, en vez de números). AAA es lo mejor, como sacar un 10. Luego sigue AA, A, BBB, BB, B, CCC, CC… las notas se tamizan con signos + / – y con perspectivas (positiva, estable, negativa) conforme quepa esperar o no una revisión al alza o a la baja de la citada nota.

¿Conclusión? Pues que a 10 de febrero Francia y España estamos en niveles similares si atendemos a la credibilidad de las distintas ‘intra-regiones’. Me pregunto si hará falta tirar de Alain Afflelou y su famosa promo de gafas (segundo y tercer par por un euro más). Lo digo para los que no vean bien la tabla. Quiero decir. Para que no se queden sin verla.


9
feb 10

Febrero, año 2010… España no es Grecia, se pongan como se pongan

España no es Grecia. Y menos en lo que toca a valoración de riesgo visto a través de la deuda pública. Mientras espero para ir a comer, me pregunto si se me escapa algo… sobre todo con informaciones como esta de la agencia Reuters y que curiosamente leo en la web del diario Público, donde se asegura que ‘El diferencial de deuda de España, Grecia y Portugal se estrecha‘. Se refieren (¡digo yo!) a que el diferencial ahora ha pasado de ser gigantesco a ser enorme en el caso de Portugal, y aún gigantesco en el caso de España… eso, o que no se enteran, o no leen, o no ven.

En el gráfico se aprecia el diferencial del bono español, el portugués, el italiano, el irlandés… y el griego, frente al ‘Bund’ alemán. Es la realidad. Hoy. ¿En el futuro? Veremos…