Prensa en papel vs. digital: El espejismo de que el soporte sí­ importa


prensa europea; autor: Javier Micora (Flickr)OPINIÓN – Comentemos un post que supone un alivio y percha argumental para los defensores de la prensa en papel. Sobre un estudio que dice que las noticias escritas en ese soporte producen aún un impacto superior al de las leí­das en las ediciones digitales -> post-encuesta en Mashable. Muchos lo intuí­an.

Se trata del estudio de tres candidatos a doctor en la Universidad de Oregón en el que se aprecia que las noticias en papel son significativamente mejor recordadas que las que se ven en la web. Entre los motivos aducidos, que el contenido en ésta es más efí­mero o cambiante (“aparece” y “desaparece”); incluso, se habla de elementos de distracción. La propia porra de Mashable entre sus lectores da como opción más votada la de que las noticias en papel son las más recordadas.

Dicho lo cual, me permito ahondar en mi percepción de que es un ‘debate espejismo’, que el debate real y con enjundia está en el tipo de contenido: el qué, y cómo se cuenta ese qué, no si el soporte te mancha las manos. En un escenario de soportes ultraligeros, y al paso que vamos, un dí­a es probable que la única distinción entre papel y soporte electrónico llegue a estar en que nos digan de qué está hecho. Pero más allá de lo fino del soporte, habrá un contenido de lectura más reposada, con información analí­tica, y luego un tipo de contenido de lectura rápida. Si el contenido es de impacto, impactará.

Además, dentro de la web y en particular en el caso de España, está, ya hoy, el caso de los contenidos en formato papel que se sirven para ser consumidos en el ordenador, la tableta o incluso el smartphone. Hablamos de Orbyt, la plataforma impulsada por Unidad Editorial, y Kiosko y Más, donde Prisa y Vocento, de la mano, han dado entrada a otros grupos ideológicamente en las antí­podas, desde Godó a Intereconomí­a. Son pdfs enriquecidos, con el mismo contenido del papel.

Dar salida al contenido

¿Y el número de lectores reales? Porque puede encajar que las noticias en papel sean mejor recordadas, pero está el hecho de que las que se devoran son las noticias en la web. De hecho, la pregunta clásica del que trabaja en prensa escrita se repite: ¿cuánta gente realmente habrá leí­do lo que he escrito? Más claro: como se lee tan poco en papel, pues es lógico que se recuerde más y mejor. Aunque solo sea por eso, plataformas como Orbyt  o Kiosko tienen todo el sentido. Para dar salida a tanto contenido. Otra cuestión es que el modelo sea, como parece obvio, de transición.

Cargadí­simos pdfs de decenas de megas —incluso hasta 100 en alguna edición del diario La Vanguardia descargado desde Kiosko— y sin apenas incluir elementos de interactividad, dejan claro que no es que quede mucho camino, sino que prácticamente está entero por recorrer. Para terminar, siendo un post de opinión, dos recados. Señores editores: Qué bueno que sirviera lo del mayor o menor impacto como tirón de orejas, para apostar por informaciones de actualidad más cuidadas en las versiones digitales. Con más medios. Y a muchos redactores, este mensaje: Hay vida más allá de la adaptación de teletipos y esa opción perversa que naciera con los procesadores de texto modernos: sí­, las negritas.

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10 comentarios

  1. Este artículo es un buen ejemplo de algo que la publicación digital permite, entre otras cosas, que es la interacción periodista-lector. Inclusive el debate. Ello me ha permitido leer tu artículo, los estupendos comentarios de Antonio Saez y otros, y participar inmediatamente en este comentario.

    Saludos,

  2. Creo que mientras no vendan demasiado caros los periódicos digitales en el futuro, estará bien. Por otra parte, se lee más en internet y otra cosa que ya es realidad: de las noticias nos enteramos de primera mano en los móviles. Saludos

  3. Millán I. Berzosa

    Cuélate todo lo que quieras. Me ha encantado tu reflexión. Los tiempos cambian y creo que lo mejor para que el cambio no nos coma es ser lo suficientemente permeables. Y si encima somos capaces de acompañar en el cambio, sin dejar de aprender, ni te cuento.

    En cuanto a los editores de aquí, yo les diría que se ‘ajunten’ a los outsiders, que se fijen en lo que sucede en el mercado anglosajón, a ver qué pueden aprovechar. Y que la realidad nos sorprenda… nunca se sabe los derroteros por los que acaban marchando las cosas. Y visto lo de IDG… más cerca: la propia historia de Ya.com es un case study de libro en lo que toca a contenidos.

    Un abrazote

  4. Estimado Millán, me cuelo en tu buen blog para darte mi opinión…

    De 1992 a 1997 fui Director de Marketing de IDG Communications España, multinacional americana líder sobre Tecnologías de la Información y editora entre otras cabeceras de PcWorld, ComputerWorld, Macworld, etc..

    PcWorld no solo era la Revista de Informática más leída con más de 350.000 lectores en EGM, también era la más comprada y suscrita, con Difusiones OJD de más de 70.000 ejemplares mensuales. Y todo ello con precio de 995.-ptas. Además vendíamos toneladas de publicidad, llegando a ser la revista que más páginas de publicidad tuvo en un año, con solo 11 números, comparado incluso con los Suplementos Dominicales y sus 52 números. Llegamos a hacer ediciones de más de 800 páginas, aunque suene muy bruto. Era una máquina increíble.

    La Editorial de IDG España la componían unos 70 periodistas….yo en Marketing y Ventas tenía a 17 personas.

    Y pasó lo peor que te puede pasar; de lo que comes, la Tecnología, te mata, y además lo vimos venir. Pat McGovern, Fundador y Chairman de IDG nos lo transmitió en una call: “esto se acaba, cómo afrontamos esto?” Lo que vendíamos como estrella, contenido de calidad sobre tecnología, impreso en papel, mes a mes, estaría disponible en tiempo real, y correría como la pólvora desde cualquier buen blog a cualquier lugar del mundo en segundo, c’est fini.

    Basta ver hoy PcWorld en un kiosko para entender el cambio de paradigma, absolutamente imparable.

    Ahora bien, matices:

    - Nosotros teníamos a todos nuestros lectores “en base tecnológica”, por tanto la migración de un modelo a otro era para ellos un clásico “plug & play”. Hay una generación, nuestros padres y abuelos, además de entornos locales (España no es Madrid y Barna) que no están ni estarán jamás en esa base tecnológica, siendo además grandes consumidores de información, en papel. Somos ombligueros, creemos que todos son como nosotros, que tenemos de todo y no entendemos nuestra vida si no es “always On”. Y no es así.

    - El modelo de negocio de los Grupos Editoriales clásico está basado en ingresos de 3 vías: venta en kiosko, suscripciones y publicidad. Este modelo en el mundo que nos viene no funciona. Los grandes Grupos ven además una nube gigantesca de “outsiders” que se comen su pastel, sin los costes de estructuras mastodónticas como las suyas. No menciono ejemplos de unos y otros, pero es fácil reconocerlos.

    - Algunos Grupos, muy relevantes, que nacieron, se hicieron y hacen en Internet, ya están en modo “maduro”, ya alcanzaron su tope de facturación (3 años manteniendo ingresos, creciendo desde 0)…Y mucho me temo que ante esa situación solo se puede caer, por “agotamiento” o por “agresión” de nuevos players.

    Termino. Sí, esto, nos guste o no, cambia, no hay discusión, pero 1.- será en mi opinión definitivo en una generación más, y 2.- los Grupos Editoriales actuales, los “legacy”, van a sufrir ni lo que pueden imaginar. El cambio es estructural, no coyuntural, y no es suficiente, creo yo, con aprender a “tuitear”, ni solo con modelos Orbyt y Kiosko. Yo no tengo esa respuesta…quizá nos la dé Google ;)

    Me alegro de leerte cada mañana.
    Abrazos
    Antonio

    Publícalo, Edítalo o Tíralo, no es más que mi opinión a tu buen post, pero como nunca tuve blog, no sé escribir ;)

  5. Millán I. Berzosa

    La calidad parece la madre de todas las batallas; y cambio “imparable”, aunque sea tacita a tacita. Que lo veamos y lo comentemos. Abrazos

  6. Estupendo post, Millán. Particularmente pienso que esto es imparable y que estamos viviendo los últimos coletazos de una etapa a la que muchos se aferran de forma desesperada. Es cierto que en general puede parecer que hay un mayor recuerdo de las noticias que se leen en papel. Es un soporte que lleva mucho tiempo instalado en nuestras vidas y que tiene muchos consumidores.

    Los nuevos consumidores, los nativos digitales, no leen los periódicos en Internet. Consumen la información en otro tipo de soportes, precisamente por esa falta de calidad que tiene la información destinada al periódico digital. No es que no quieran informarse, simplemente lo hacen de otra forma.

    ¿Cuántas veces no habré oído la expresión de “en Internet ponemos la inmediatez y la excelencia la dejamos para el papel”? Con esta premisa es imposible pensar en un periodismo digital de calidad y seguiremos teniendo Internet como un subproducto.

    En cualquier caso, todavía queda mucho por decir (afortunadamente). Saludos, Millán :)

  7. Interesante post. La calidad del contenido es fundamental sea cual sea el soporte. La web también es espacio para el análisis, el reportaje, la entrevista, el debate y el espíritu crítico, no es únicamente un soporte de inmediatez. Cuenta con muchas herramientas de interactividad (como esta de la que estoy haciendo uso) que aportan nuevas visiones. Además, la evolución multimedia abre infinitas posibilidades para contextualizar mejor las informaciones para los lectores. Enhorabuena por tu trabajo Millán. Saludos. Rosa.

  8. Millán I. Berzosa

    Eso es David, “ojalá cunda” (apuestas serias por lo digital); suscribo.

    Julio, gracias por la reflexión.

  9. Millán, la tendencia clara del lector es su migración hacia soportes digitales. No lo hará todo el mundo, habrá quien muera -literalmente- con el soporte papel. Pero los grandes números están y estarán cada vez más en el digital. La publicidad también avanza en la misma dirección aunque sea más despacio y reduciendo el importe total en el proceso (un euro de publicidad prensa se convierte en menos de un euro de publicidad digital).

    A eso súmale los muy superiores costes de editar en papel y te encuentras en un escenario en el que cae la audiencia del papel, caen sus ingresos publicitarios y los costes o se manienen o caen a mucha menor velocidad -y con importante coste para la calidad del producto.

    Yo veo la tendencia irreversible. El argumento de que se recuerda mejor lo que se lee en papel vale para intentar retener algo más la inversión publicitaria, pero es poco contundente frente al resto de fenómenos.

  10. Buena observación, compañero. Personalmente creo que nos encontramos en un proceso de transición, de aprendizaje para los medios y de aceptación de los lectores. Aún estamos lejos de ver la generalización de ediciones digitales de calidad, escritas por y para internet (una redacción distinta del papel).
    Por otro lado, si algo es evidente es que la calidad de lo que se cuenta y cómo se cuenta es esencial en ambos formatos. Y otra cosa que han de aprender los medios/ediciones digitales en España: la web no sólo es inmediatez y premura, también hay cabida para el análisis, para los artículos de fondo. Sólo hay que saber redactarlos, presentarlos ayudándose de herramientas multimedia, por ejemplo. Ya hay buenos ejemplos de ello. Ojalá cundan.
    Saludos!

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