Imaginemos que un diario nacional nos cuenta que su web es ahora mejor, que tiene muchos juegos y un acceso a un diccionario que incluye “vietnamita, hebreo o letón”. Y un horóscopo online, también. Y acompaña una frase de esas en clave comercial: “el mejor mundo virtual para vivir mejor en el real”. Pues son citas reales. ¿Y el periodismo? Eso también, o en muchas ocasiones. Pero que se lo digan a los de márketing, que dicen que “lo que vende es lo otro”. En ABC, La Razón… pero también en El Mundo o El País (que asegura querer ser igual con independencia del soporte). Donde hay quien dice que la forma de diferenciarse con la web son los servicios: “Que dan páginas”. ¿La actualización del contenido, al instante? Por supuesto. De acuerdo. Mucho. ¿Calidad? Sí, pero sin pasarse, parecen decir. Su argumento: que aún es el papel quien produce más ingresos. Hasta te cambian el tema: “¿Has visto el nuevo diseño?”. La web también da ingresos, cada vez más… pero a otro nivel. Luego te explican: Igual que en los informativos en radio y televisión la meta es la audiencia, cuanto mayor mejor, o como en el papel el objetivo pasa por el mayor número de lectores posible y la tirada, en la web manda el click (añádase tono y gesto de convicción).
Visto así, parece tener sentido. Que uno escribe para ser leído, uno habla para ser escuchado, uno emite para ser visto. Y uno asoma contenido para ser ‘clickeado’… ¿Por quién? ¿Hacemos caso a quienes nos cuentan que más de la mitad del tráfico no es humano, sino de robots o motores de búsqueda automáticos? Solo falta que la otra mitad sean juegos y consultas de horóscopo. Menudo ‘plan’ sostenible, diremos. Y es aquí cuando surge, de nuevo en el horizonte, el clavo ardiendo de las tabletas. Y el contenido. Contenido, contenido, contenido, como respuesta. Y el gran intento de mejorar la manera en que los editores dan salida a las noticias en papel (disponibilidad en digital, previa suscripción, a través de Kiosko y Más y Orbyt). Lo último, la opción ‘SmartFlow’, que convierte los pdfs al formato del dispositivo. Aun con una usabilidad por mejorar, alienta más que el diccionario.

La discusión en la red se gira hacia los pagos de las hipotecas y seguros, las dificultades de la gente para afrontarlos. Asoma otro titular: ‘Indignación de la gente ante los impagos de las hipotecas, que se disparan’. Y aparecen las manifestaciones en la calle. Y cada vez parece menos un cuento. Entre los carteles, “Salvad a la gente, no a los bancos”. Sin dejar el hilo conductor, también se lee: “Los bancos llevaron a los cerdos a hacerlo”. En vez de caretas de ‘
La reivindicación sigue viva en pleno 2012: Tiene que haber estándares. Que tu página funcione exactamente igual con independencia del navegador desde el que accedas. También, con independencia del terminal desde el que accedas. Es lo que han reclamado los chicos de Mozilla Hispano en el encuentro ‘Retwittmad’, coincidiendo con el lanzamiento de la versión 10 de su navegador 



